Existían
en 1807 dos poblados dentro de los Ejidos Cojutepeque, a la razón
cabecera del 15° partido de la Provincia de San Salvador del
Reino de Guatemala. Eran dichos poblados: la aldea de Cedro y el
Valle de Soledad. El primero a legua y media al nor—oeste
y el otro, a dos leguas hacia el norte de dicha cabecera. Era cedros
una aldea de ladinos que se fue formando al abrigo de un frondosos
árbol de Cedro en el camino Real de Partidas cuyo patrimonio
la constituía el cultivo de la Caña de azúcar:
y Soledad, que era un valle de ladinos de corta población
y vecindario de temperamento regular, cuyos pobladores cultivaban
arroz, maíz y caña dulce en extremo.
La aldea de Cedro fue regida
en pueblo en el año de 1838 con una población de 552
habitantes, habiendo absorbido en su Jurisdicción al Valle
de Soledad que por su corta población y vecindario y pese
a su abundante producción, no alcanzó la categoría
de pueblo. En 1841 existían en el valle de Soledad dos familias
de ladinos. Dichas familias eran: "De la O" y la de "Los
Laínez", en la primera se contaba a Brigida de la O
y sus hijos Lucía y Nemesia de la O, y en la segunda a los
hermanos Angela y Alejandro Laínez, Usanza del Valle y por
la corta población, las familias se mezclaban por medio del
matrimonio o del simple ayuntamiento. Así las dos familias
emparentaron por medio del matrimonio de Lucio de la O con Angela
Laínez y por el de Alejandro Laínez con Nemesia de
la O. de esta última unión y a partir de 1862, nacieron
Hilaria y Ángel Laínez de la O.
En 1880 ya era vecino del
Valle el matrimonio de Ildefonso Portillo y Apolonia Escobar, con
sus hijos Francisca y Marcelina; estas últimas ahí
formaron también sus hogares. Marcelina con Doroteo Huezo,
Francisca que ya tenía a su hijo Silverio, con Ángel
Laínez de la O. del matrimonio de Ángel Laínez
de la O y Francisca Portillo Escobar, entre los años 1882
a 1894 nacieron sus hijos: Ángel, Víctor, Brígida
con Juan Montoya.
Fundación
del Pueblo.
Los primeros pobladores de la aldea de Cedro fueron Lencas, se caracterizó
al comienzo por su abundancia de árboles de Cedro. Luego
familias vecinas de Cojutepeque emigraron a este lugar para evadir
el pago de impuestos y fueron estas quienes le llamaron por primera
vez “Cedros” obtuvo el título de Pueblo en 1838
con una población de 552 habitantes. El título de
villa lo obtuvo el 19 de Julio de 1879 y el de Ciudad el 27 de Julio
de 1961 con el nombre Oficial de San Rafael Arcángel por
Decreto Legislativo de esa misma fecha en honor del Presidente de
la República de ese entonces Doctor Rafael Zaldívar,
quien obsequió la imagen del patrono.
Por costumbre de sus habitantes se le conoce comúnmente con
el nombre de San Rafael Cedros o simplemente "Cedros",
mas sin embargo, en escritos oficiales deberá usarse: Ciudad
de San Rafael Arcángel (Cedros).
¿Por que del
nombre?
Antes de 1838 su nombre indígena era Nanzintepec que proviene
de los vocablos Nahuat:
Natzin: Señora o Madre, Tepet: Cerro y c. Lugar: en el lugar.
En el cerro de la señora, o en el Cerro de la Madre.
La comunidad Primitiva
de San Rafael Cedros.
En la parte occidental de
la actual Ciudad a 100 metros del Parque Central se encuentra un
pequeño valle que se le denominó La Quinta y que actualmente
esta lotificado con el nombre de colonia La Mercedes. En éste,
que se puede considerar como el pueblo viejo, se asentaron los primeros
pobladores de origen lenca, considerados como una raza extranjera,
del cual existen vestigios.
Con esta raza y la mezcla
española o europea y negras, surgieron mestizos y mulatos.
De modo que los grupos raciales que ahora pueblan san Rafael Cedros,
son en orden decrecientes: Indígenas o criollos (Lencas)
mestizos o ladinos (mezcla de indígenas y blanco, de extranjero).
Y mulato o nacidos de indígenas
con negros esclavos. En las excavaciones hechas para las nuevas
construcciones se han descubierto una vasija blanca, una cucharita
de cobre del tamaño de una azucarera, un fémur muy
desarrollado, una columna vertebral y varios tiestos pequeños,
algunos con color rojizo de un material llamado tahuite que hasta
hace pocos años abundaba en la región, estos vestigios
se encontraron en la propiedad del profesor Roberto Gómez,
a una profundidad de 0.80 metros, se tiene conocimiento que hubo
otros hallazos pero se desconoce su paradero, se presume que han
sido vendidos a coleccionistas de antigüedades. Otros descubrimientos
son: petro grabados en el lugar llamado Peña Herrada o pintada
a 1 Km. al Este de la Ciudad, a la altura del Cantón Palacios,
cercano al río Jiboa.
Esta peña es de granito
y con el aire y el agua han hecho que los dibujos casi desaparezcan.
Los petro grabados ahí
incisos son testimonio de los primeros asentamientos poblacionales
en la región, a 1 Km. al Norte de la Estación, en
el caserío el Magueyal del Cantón Jiboa, se encuentra
la cueva de la Siguanaba, labrada en granito. Pareciera una cueva
labrada a mano, hecha por el hombre y con fines de habitación
pues tiene respiraderos y nacimientos de agua. En la actualidad
se encuentra en abandono y casi nadie la conoce. Atrae la curiosidad
por la ubicación, la forma y el material en que esta labrada.
No se encontró vestigios
de pintura rupestre o petro grabados, durante las indagaciones realizadas
por miembros de la Casa de la Cultura (Sr. Silvestre Vásquez
Q.D.D.G.). Su entrada apunta a la Peña Herrada, luego hacia
el oriente del mismo puente, aproximadamente a unos 500 mts. De
la línea férrea se encuentra la famosa cueva Hedionda
que según la versión popular, se cree que se prolonga
hasta el Rosario, Cuscatlán, aunque actualmente esta soterrada.
De esta cueva se afirma que sirvió de morada a Abelardo o
Abel “El Choreje” que también el conocieron como
el “Zonto” quien tenia problemas mentales, pero que
era inofensivo y vivió abandonado en esa cueva hasta su muerte
hace alrededor de 37 años. se le llama la cueva Hedionda
porque habitan en ella millares de murcié
lagos que depositan su excretas en la superficie
lo que produce su fuerte mal olor. |